Una mujer fuerte, que no le temía a nada
En 1925, regresando de la escuela en autobús, Frida se vió involucrada en un trágico accidente, que casi le cuesta la vida, y que le dejó secuelas que influyeron en ella el resto de su vida. Se partió la columna vertebral, la clavícula, varias costillas, la pelvis, y se fracturó una pierna en once lugares distintos. Estando de reposo absoluto en la cama tras el accidente, y aburrida, empezó a pintar. Este pasatiempo momentáneo terminaría por ser la pasión de su vida. "Yo pinto mi propia realidad, Lo único que sé, es que pinto porque lo necesito, y pinto lo que se me ocurre, sin más consideraciones."
Una mujer tan fuerte como ella no se ven todos los días
Una mujer que pinto su propia realidad
pero sobre todo era una Mujer
Una mujer que admiro he idolatro
